Comunicação à trois bandas 09

Friday, February 23, 2007

Juegos Laure

Hola,

¿Cómo estáis? Espero que bien.

¿Habéis intentado hacer una receta francesa? Yo todavía no.

Para el trabajo de Febrero he preguntado a mi abuela, que se llama Éliane, que me contara a que jugaba cuando era niña y he encontrado algún punto en común. Por ejemplo, me ha dicho que jugaba a la rayuela (“la marelle” en francés), a la cuerda de saltar (“corde à sauter”), al cartero (“le facteur”), a salte-carneros (“saute-moutons”)…

Me ha explicado el objetivo, las reglas, el material, el número de personas… del juego que se llama “le facteur” en francés y al que jugaba cuando tenía 8/10 años. Para jugar se necesita formar un coro con tantas personas que quieren jugar pero cuanto más grande está el coro más “difícil” es. Se necesita también una piedra o algo para poner al suelo. Entre todas las personas que juegan, hay uno que hace de cartero. El, mientras los otros cantan la canción del cartero, con los ojos cerrados, que dicce “el cartero no ha pasado, no pasará nunca; lunes, martes, miércoles…domingo” (“le facteur n’est pas passé, il ne passera jamais; lundi, mardi, mercredi…..dimanche”) debe dar la vuelta al círculo y dejar, en la espalda de la persona que ha escogido, la piedra antes del fin de la canción. Después toda la gente abre los ojos y mira quien tiene la piedra. El que la tiene debe correr detrás del cartero. Pueden “cortar el queso en dos” pero haciéndolo pegando brincos. El cartero debe conseguir coger el sitio del que corre después de dar 3 vueltas. Si lo consigue él que no tenía sitio hace de cartero.

Yo, cuando tenía entre los 6 y los 10 años hacía el juego de “un, dos tres, sol” (“un, deux, trois, soleil”) que se puede jugar a cuantos queremos. Consiste en que alguien está contra una pared y dice “un, dos, tres, sol”. Mientras tanto, los otros niños deben correr lo más rápido posible pero cuando dice "sol" nadie debe moverse hasta que el otro vuelva a decir la frase. Todos los que hacen un gesto están eliminados. El primero en alcanzar la pared coge el sitio del otro y hace de “jefe”.

Es un juego al que jugaba mucho en la escuela elementaria con mis amigos con el juego del escondite también (“cache-cache”)…

Pienso que tenemos más o menos los mismos juegos entre nuestros 3 países diferentes, espero vuestras cartas para comparar.

Hasta luego, besos

Laure.

Thursday, February 22, 2007

Los Juegos de infancia de mi abuelo

Faro, miércoles, 7 de febrero de 2007

¡Hola Carmen y Laure!
¿Cómo estáis? Por aquí está todo bien pero estamos un poco preocupados y aburridos por causa de los exámenes. Pero hay también otro problema en Faro que es el tiempo. En las últimas semanas ha hecho mucho frío y cuando no hace frío, suele a llover.
Pues ahora voy a contaros un poco del trabajo del mes de febrero sobre los juegos de mi infancia y de la infancia de un familiar mío. Por eso he elegido a mi abuelo materno que se llama Ramiro Nunes da Silva. Él me contó casi todos los juegos de su infancia, los que jugaba y los que veía a sus amigos jugando y otros que más le gustaban otros que le gustaban menos. Pero en la entrevista solo me ha contado lo que mas le gustaba. Este juego se llama el “juego de la Pluma” y me pareció un juego muy divertido y a pesar de ser un juego muy anticuo, los chicos de hoy suelen a jugarlo también todavía (por lo menos en Portugal). Lo sé porque hace más o menos cuatro meses fui a casa de unos tíos míos en Serpa, un pueblo situado en Alentejo (una provincia portuguesa al norte de Algarbe) y vi a algunos chicos jugándolo. Sus características son las siguientes: puede tener cualquier número de personas; los chicos suelen a saltar por cima de los otros y mientras que saltan, tienen que decir un numero y una cosa o frase para rimar con lo numero. Pero lo más importante de este juego es que nadie lo gana o pierde; lo importante es que lo disfrutes y que te diviertas.
Fue una entrevista bastante divertida (¡me he reído muchísimo con las frases que mi abuelo dice!) pero pequeña (un poco mas de 2 minutos) ya que el juego es muy simples.
En el final he sacado una foto a mi abuelo, pero no tengo ninguna foto suya de su infancia porque nadie de su familia o sus amigos tenían una maquina de sacar fotos. Estas maquinas eran muy caras en esos tiempos. Él me ha dicho también que “los únicos chicos que tenían maquinas de sacar fotos eran los que tenían padres que eran empresarios o que trabajaban en algún hotel de cinco estrellas”. La foto más antigua que él tiene ahora es una suya con su pandilla de la “mili” y en esa foto él ya tenía más o menos 20 años.
Me despido con un saludo e espero por vuestras cartas para comparar vuestros juegos con los míos y de mi abuelo.
Besos de Tiago Palma.